UNA GRAN FIESTA EN SINCERO HOMENAJE
Por Leo Boutet
A un evento que ya es un clásico de la AAAS tanto en su concepción como en la fecha en que se lleva a cabo, se le ha agregado en esta oportunidad el merecido reconocimiento a una personalidad descollante de nuestra actividad como lo fue Jorge Augé Baqué. Efectivamente, el gran festival de endurance denominado “Día de Clubes” se llevó a cabo nuevamente el 9 de julio en el Autódromo “Juan y Oscar Gálvez” de la Ciudad de Buenos Aires y, además del oportuno recuerdo al querido Jorge por su lamentable pérdida, tuvo de todo.
El frío de la primera hora no fue obstáculo para que los muchachos de la Asociación Corredores de Turismo Standard Histórico se lucieran con una importante convocatoria de 24 máquinas en la línea de salida. Autos y pilotos conocidos sumados a otros que debutaban en la categoría le dieron un marco especial a la medida de la reunión que estaba comenzando. La victoria fue para Cristian Palmetta, seguido por Carlos Ferrero, y completando los lugares de privilegio arribó en tercer lugar Armando Albano.
A continuación pudimos observar la versión multitudinaria de la tradicional prueba conocida como Endurance “Clásicos”. La enorme afluencia de máquinas y competidores provocó el necesario desdoblamiento a fin de evitar la superpoblación en la pista. De esta manera, la mañana mostró en la largada a habituales animadores de la especialidad junto a otros “destacados retornos” y a los entusiastas de siempre, y en horas de la tarde se disputó la segunda manga –también- muy concurrida y caracterizada por la presencia de vehículos de extraordinaria calidad; confluyendo ambas en una clasificación general. En consecuencia, la lucha por el triunfo literalmente “derritió” los cronómetros, con promedios que sorprenderían incluso a los más conocedores. En la categoría Libre, Guille Berisso resultó vencedor por un margen exiguo sobre Daniel Erejomovich, y –en lo que fue casi un empate técnico- quedó tercero Juan Carlos Fernández. En la versión “Standard”, si el podio anterior fue muy parejo, acá debió haberse definido con una moneda al aire porque “nada” de diferencia separó al ganador José Luis Enríquez del segundo, Jorge Firpo, arribando tercero Gastón Clément. Conversando con un “afamado” cronometrista, pudo este cronista darse cuenta de la paridad deportiva que luego se vio en los resultados. Impresionante.
La categoría “Lotus y Sport de Época” dio el presente sin querer ser menos que ninguna de las otras, y convocó un importantísimo parque alistado para la ocasión. El andar vertiginoso y sostenido de esta clase de vehículos no impidió a los competidores ser precisos “a la hora señalada”, con lo que esta competencia puso a su campeonato en inmejorable perspectiva para lo que se avecina. El triunfo fue para el entonado José Visir, que no conforme con su excelente participación en Nürburgring volvió por sus fueros. Segundo llegó uno que pide campeonato, Juan Freitag, y tercero Guillermo Seara en gran carrera.
El siguiente acto de este gran espectáculo lo protagonizó la competencia de “Monopostos Históricos”. Acá podríamos decir que “a pedido del público” volvió a observarse una nutrida presencia de máquinas, algunas ya conocidas y otras de novedosa intervención en el torneo 2011. Pero cómo no mencionar la belleza del Berta Tornado de Eliçabe con las manos “brujas” de los Lephaille? O la siempre impecable estampa del Brabham de Bianchi? O del Martos F2 de Aldunate? O la puntillosa presentación de los Dallara a cargo de Leo Minciarelli? En fin, uno más lindo que el otro… En cuanto a la clasificación, Manuel Eliçabe le agregó performance a la calidad de su Berta ganando la prueba, escoltado por Walter Yeri y Horacio Vescio en tercer lugar.
Decana de las endurances, la “Grand Prix” fue la continuidad de la jornada, y dejó en claro que goza de muy buena salud presentando un parque de 47 vehículos y una competitividad extraordinaria reflejada en la alternancia de los lugares de privilegio a lo largo de este año, lo que sin dudas genera una gran incógnita sobre el resultado final de su campeonato. Realmente todos andan bien, pero sólo uno puede ser el ganador. En la subdivisional “Libre” la gloria fue para Guillermo Berisso, quien desplazó al “poleman” Daniel Erejomovich al segundo lugar, y en tercer lugar arribó alguien que se está acostumbrando a las mieles del éxito, Simón Soroet. En la versión “Standard” fue genial la performance de Tomás Brea desplazando a los habituales animadores de esta prueba, seguido por Javier Griffo –segundo- y por Jorge Firpo en el tercer lugar.
El final de tan prolífico evento fue para una novedad creativa de la entidad organizadora: la prueba reservada para “Socios”. Se trató de una competencia con largada estilo Le Mans y clasificación general única. Sorprendidos por la nutrida concurrencia de quienes ostentan tal calidad -24 autos fueron de la partida-, el triunfo fue para este cronista –Leonardo Boutet- , arribando en segundo lugar Raúl García Escolano, y el tercer lugar fue para el hombre de la monomarca 128: Ariel Morales.
Final para un gran “Día de Clubes” donde sólo nos faltó el querido Jorge, pero nos sobró el cariño y el recuerdo de todos hacia él, porque cada vez que se repitan manifestaciones de automovilismo histórico como ésta, con seguridad nos acompañará desde donde esté, con su pasión y su impronta.