" Premio Bicentenario " | 09 de julio de 2010
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ReseÑa

Velocidad, Endurance, Habilidad Conductiva

El pasado viernes 9 de julio vivimos una memorable jornada de automovilismo sport y clásico en el Autódromo de Buenos Aires. La reunión fue el resultado de la organización conjunta a cargo del CAS y de la AAAS, constituyéndose en el marco ideal para la fiesta patria.
 
Una mañana fresca y soleada dio la bienvenida a público y participantes con el izamiento de nuestra Bandera al son de las estrofas del Himno Nacional.
Posteriormente asistimos a una enorme convocatoria en las competencias de Endurance que forman parte de la Copa AAAS 2010.

La competencia de ½ hora Clásicos contó con más de 90 máquinas, obligando a los organizadores a desdoblar el turno de pista en dos mangas para la misma disciplina. En la segunda manga pudimos observar la disputa del “Desafío Mini-Abarth-Gordini”, con toda la singularidad y el colorido característico de esos autos.

Tanto la prueba reservada para Lotus y Sport como la de Monopostos Históricos contaron con un leal parque de competidores que sobre la base del vértigo y la adrenalina nos divirtieron como en cada una de sus presentaciones.

En la Endurance Grand Prix 46 máquinas fueron de la partida, y como característica principal se observó una pareja disputa como resultado de “la vigencia de algunos” y “el crecimiento de otros”. Como siempre un singular espectáculo de esta verdadera carrera “virtual”.
Simultáneamente la Habilidad Conductiva dijo presente, demostrando una vez más cómo hacer para ir al límite con nuestros autos y disfrutar al máximo donde la ley lo permite.

La tarde fue toda velocidad y acción.
Abrió el Turismo Mejorado Histórico (TMH) en sus dos versiones –F y Light- con 24 máquinas en la parrilla de salida, cada vez mayor paridad, evolución  y buenas noticias.
A continuación el Gran Turismo –CAS- en sus distintas divisiones, con 15 participantes a toda potencia y destreza conductiva.

Para el final el Desafío Turismo Nacional Histórico -DTNH-CAS- con otros 15 vehículos y una disputa rueda a rueda a todo o nada.

Como corolario, tenemos que decir que a priori resultaba difícil repetir lo experimentado el 25 de Mayo último por presencia, colorido y animosa participación. Sin embargo –y nobleza obliga- hemos asistido a una convocatoria superior tanto cuantitativa como cualitatiavamente de competidores, amigos y máquinas. Sin dudas, fue una verdadera “gala” del automovilismo.